jueves, 18 de junio de 2026

niño

Siempre fuiste más del cerro, ¿no? 

el río te gustaba poco, porque dejaba tu pelo apelmazado, así que decidías quedarte en el balcón a mirar las luces de los barcos que circulaban constantemente por afuera de nuestro hogar. 

Alguna vez te aventuraste a salir más, y con voz de vértigo y cara de súplica implorabas que te ayudara a bajar del árbol al que no supiste nunca cómo trepaste. 

En tu tumba te dejé un tabaco, que espero crezca y te ayude a trepar:

que te aleje del río;
que te deje cerca del cielo; 
que te deje cerca del cerro.

Ese cerro al que te gustaba escaparte, por el que rompiste el patio que te construí; el cerro al que salías a jugar; ese cerro donde te hiciste amigo de las plantas. 

Allá, donde tus gritos agónicos me miraron y donde tus pupilas dilatadas me dijeron por última vez, que ahí te querías quedar.

nostalgias

Escribo desde las nostalgias. Hay en mi una constante melancólica que me permite sentir mejor desde el recuerdo; que me permite soltar mi lá...