Creo que las pasiones que despierta un clásico en una final, (y el fútbol en general) deben ser una leccion política de un horizonte a construir para un proyecto popular y emancipador. Un mito que nos haga desrazonarnos, encorazonarse, heroificarse para dar la vida por lo que unx cree verdadero, eso se requiere. El ser y nuestros pueblos necesitan ese mito, la razón no alcanza, no llena su "yo-profundo", por eso vemos una Bombonera y un Monumental repletos con gente dispuesta incluso a usar la violencia por su fe, porque para ellos es legítima, porque creen, porque todo vale por aplastar al contrincante y llegar a su destino anunciado en las profecías primigenias: ser dignas de la Libertad-ores contra su eterno rival. Ser campeón estaba escrito. Y eso no quiere decir que uno se desentienda de los fichajes y las formaciones, del estado de la cancha y del clima, del físico y la técnica, de la táctica y la estrategia. No, eso importa y está presente. Sin embargo, la convicción moral de los jugadores y de los hinchas supera los razonamientos y cálculos. La fe, la convicción, la esperanza de campeonar, la entrega de cuerpo y espíritu por la causa, esos son los verdaderos atributos que permiten soñar y crear ese Sur Liberado, es decir, el sueño de tomar La Copa por asalto en la cancha del enemigo pues. (si es por elegir, soy bostero, nunca podría ser de un equipo que se autodenomina "millonarios", mucho menos no ser ni chicha ni limoná).
Y no sé como será en Argentina... Y la verdad los puntos cardinales nunca fueron mi fuerte, pero del Monumental de Arellano algo aprendí, y lo considero importante en cualquier final.
Cuando se ataca desde el Sur, las cosas siempre salen mejor, porque pal lado Norte se hacen los goles. Y es místico, una experiencia semi-divina cuando desde el Este el Sol ilumina la cordillera y se hace un gol al arco Norte. El grito de gol se escucha y resuena diez mil veces, y parece ser que son millones celebrando, bajo lienzos que dicen
"LOS MISMOS DE SIEMPRE"
los mismos que han estado años ahí en la galera, custodiados por los espíritus de Lautaro, Galvarino, Tucapel y Caupolicán...
Y podemos hacer goles, pero también puede que muchas veces nos veamos en situaciones dificiles, con goles en contra y cortos de tiempo, pero hay que ver la copa y el partido, derrotas son victorias cuando el campeonato y el proceso es el objetivo.
Sus estadísticas y sus transacciones millonarias nunca podran comprar la pasión por los colores. Ni fifa ni conmebol.
¡Libertadores o no seremos!